Corpus Christi Toledo

Las calles ya no son las mismas, vestidas con motivos florales, faroles y aromas de primavera, la luz se tamiza provocando una tonalidad ocre.

Corpus Christi en Toledo


El Corpus en Toledo, es más que una procesión que atrae a miles de personas cada año. Locales, forasteros o extranjeros tienen cita un jueves del año, donde la luz, aromas y colores lo inundan todo. Así ha sido hasta hoy, en el que este año histórico rompe una fiesta centenaria, pausando una tradición que no faltó a su cita durante 425 años, la fiesta mayor de Toledo. 

Este año nos conformaremos con saborearlo de manera virtual, o a través del archivo de decenas de fotógrafos que lo inmortalizan cada año con muchísima más maestría y experiencia que la mía. Este es mi granito de arena, un evento complicado por su tamaño y cobertura, por la dificultad de maniobra entre tanta gente, pero que se disfruta fotografiando independientemente de la connotación religiosa. 

Los días previos, a veces incluso más de un mes, se colocan los toldos por operarios del Ayuntamiento, una maniobra de días en las alturas para conseguir un recorrido procesional bajo palio. 

 

Después de esto las calles ya no son las mismas, la luz se tamiza a través de ellos provocando una tonalidad ocre, la temperatura casi veraniega de estos días baja en la calle y comienza poco a poco a adornarse con motivos florales, faroles y toda clase de adornos religiosos. 

La víspera de la procesión salen a la luz en pasacalle unas figuras increíbles para las gentes que lo ven por primera vez y que causa asombro y miedo a los niños. Los gigantones son unas enormes figuras de pasta y tela, representando las partes del mundo. Una bestia apocalíptica en forma de dragón "La tarasca" que escupe agua mojando a los niños y con una figura a sus lomos a la que llaman Ana Bolena. 

También los patios particulares se engalanan, algunos vecinos participan en un tradicional concurso para embellecerlos. Los visitantes pueden recorrerlos en la víspera de la procesión en un bonito recorrido señalizado. 

Momentos antes de la procesión, se oficia una misa pontifical bajo el rito mozárabe, presidida por el arzobispo de Toledo. Al finalizar, la procesión ya está preparada para salir en riguroso protocolo. 

Muchos balcones se adornan con mantillas, guirnaldas y escudos, un privilegio si tienes la suerte de vivir en una de estas casas o que te inviten para disfrutar de la procesión. 

El momento en el que sale la custodia de Arfe es emocionante, suenan las bombas reales y las bocas de los asistentes se abren de admiración. 

La alcaldía, miembros de la corporación municipal, Diputación de Toledo, Universidad y demás personalidades completan la procesión. 

Sirva como pequeña nota de color a este Corpus sin Corpus, en la que este indeseable COVID19 atacó nuestra forma de vida y se ha llevado la de tantas personas. Dedicado a los que están trabajando para vencer esta pandemia y a los que luchan por vencer la enfermedad.

© David Utrilla Hernández 2019. Todos los derechos reservados.

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